Para mujeres
Sexualidad en la menopausia: más allá de la lubricación
En la menopausia la caída de estrógenos cambia la mucosa vaginal y la lubricación, y con ellas la respuesta sexual. Ese conjunto de cambios, con sequedad y dolor durante la penetración, se llama síndrome genitourinario de la menopausia y tiene tratamiento médico. No es un destino inevitable. Soy el Dr. Fernando Rosero Mera, médico y sexólogo clínico, y atiendo esta consulta en la Clínica de Marly, en Bogotá.

Del «me resigno» al «me redescubro»
Muchas mujeres llegan a mi consulta habiendo normalizado el dolor y la falta de deseo como cosas de la edad. Debajo de esa resignación hay un mensaje que les llegó por todas partes sin que nadie lo dijera en voz alta: «ya no produces óvulos, ya no eres sexual». Y eso, sencillamente, no es cierto. La menopausia suele contarse como el fin de la vida fértil, pero rara vez como el inicio de una vida erótica diferente.
En mi consulta acompaño a mujeres en la perimenopausia y más allá que buscan recuperar el placer, o simplemente redescubrirlo. Suelen llegar tras años de sequedad, dolor y una libido que parece haberse marchado de vacaciones. Que lleves años con esto no significa que ya no haya nada que evaluar.
Quiero contarte lo que ocurre de verdad en el cuerpo, qué existe más allá del lubricante de farmacia y por qué esta etapa puede ser distinta de lo que te contaron.
Cómo se reconoce: qué estás sintiendo si esto te está pasando
Estos son los cambios que puede traer esta etapa, y no aparecen igual en todas las mujeres.
- Sequedad que ya no aparece solo en el momento sexual.
- Ardor, fricción o sensación de roce doloroso en la entrada de la vagina durante la penetración.
- Infecciones que se repiten sin causa aparente, porque el pH vaginal se alcaliniza.
- Menor sensibilidad en el clítoris y en los labios, con orgasmos más difíciles de alcanzar o distintos en intensidad.
- Menos interés sexual, o un deseo que ya no se enciende solo y necesita más contexto y más estímulo.
- Escapes de orina o menos percepción de placer durante la penetración, por debilidad del suelo pélvico.
Si algo de esto te suena, no es el paso del tiempo lo que estás describiendo. Hay un cuadro clínico que tiene nombre y tiene tratamiento, y ponerle nombre es lo que se hace en consulta.
Por qué ocurre: qué le pasa al cuerpo cuando bajan las hormonas
La caída progresiva de estrógenos, testosterona y progesterona trae consigo cambios que afectan directamente la respuesta sexual.
Son cuatro los cambios concretos. No son abstractos ni son psicológicos: son tejido, irrigación, hormonas y músculo. Y cada uno tiene un abordaje distinto, por eso el diagnóstico no puede quedarse en «es la menopausia».
Síndrome genitourinario de la menopausia
La mucosa vaginal se adelgaza, pierde colágeno y se vuelve más seca, más frágil y menos elástica. El pH vaginal se alcaliniza, lo que favorece las infecciones. La lubricación natural disminuye y la penetración puede doler.
Alteraciones en la vascularización
Una menor irrigación sanguínea en el clítoris y en los labios puede traducirse en menor sensibilidad y en mayor dificultad para alcanzar el orgasmo, o en cambios en su intensidad. No es que hayas perdido la capacidad de sentir: es que el tejido está recibiendo menos sangre y necesita más estímulo para llegar al mismo punto.
Impacto en el deseo
La caída de andrógenos, sobre todo la testosterona, influye en el interés sexual, pero no es el único factor. El insomnio, las oleadas de calor, la fatiga y los cambios en la imagen corporal actúan como frenos poderosos. Por eso evalúo el perfil hormonal completo (testosterona total y libre, estradiol, prolactina, tiroides) y reviso la medicación que estás tomando, porque un fármaco cotidiano puede ser el responsable silencioso.
Suelo pélvico debilitado
La falta de estrógenos puede contribuir a una menor firmeza muscular. Eso no solo se traduce en escapes de orina, sino también en una percepción distinta del placer durante la penetración. El suelo pélvico se entrena y se rehabilita, en los dos sentidos: hay suelos que necesitan fuerza y suelos que necesitan aprender a soltarse.
Es importante recalcar que no todas las mujeres viven estos cambios con la misma intensidad. La vida sexual previa, el estado de salud general y el contexto de pareja son moduladores clave, y por eso dos mujeres de la misma edad pueden necesitar planes muy distintos.
Lo que no es
El dolor no es normal. La sequedad no tiene por qué ser un destino inevitable. Y el deseo, aunque se transforme, puede reavivarse.
No es solo falta de lubricante: es una alteración estructural con tratamiento. Esa distinción no es un matiz de lenguaje. Un lubricante actúa en el momento, sobre la superficie; el tejido que se adelgazó y perdió elasticidad necesita otra cosa.
Tampoco es una consecuencia obligatoria de la edad, ni algo que estés imaginando. Y no es un problema menor: la sexualidad femenina es un asunto prioritario de calidad de vida, aunque muchas veces se piense lo contrario.
Y tampoco es el final: lo que se abre cuando la urgencia biológica desaparece
Cuando la urgencia biológica desaparece, muchas mujeres descubren una sexualidad más elegida, menos centrada en el coito y más conectada con la intimidad emocional y el placer no coital. No es que se conformen con menos: es que dejan de responder a un guion que nunca escribieron. No es el fin de la vida sexual, es una transición hacia una sexualidad más auténtica y consciente.
Cómo lo abordo
Mi abordaje empieza por validar tu experiencia, quitarte la culpa de encima y trazar un plan realista que integra medicina, fisioterapia y sexología. No empiezo por el tratamiento: empiezo por entender qué de todo lo anterior te está pasando a ti, porque el mismo síntoma puede venir de cuatro sitios distintos.
1. Tratamiento médico del síndrome genitourinario
Mucho más que lubricantes de uso puntual. Hay tres opciones de uso local:
- Hidratantes vaginales de uso regular, no solo en el momento sexual.
- Estrógenos locales, en crema, óvulos o anillo. Revierten la atrofia a largo plazo, sin absorción general significativa.
- Ospemifeno, un modulador selectivo de los receptores estrogénicos.
En casos seleccionados se puede valorar la terapia hormonal sistémica, si los síntomas vasomotores lo justifican y no hay contraindicación. Siempre bajo prescripción y control médico.
Cuál de estas opciones sirve en tu caso, y en qué orden, no se decide leyendo una página web. Depende de tu historia clínica completa, de qué otros tratamientos estés recibiendo y de si hay alguna contraindicación. Si tienes un antecedente médico que pueda pesar en esa decisión, tráelo a la consulta: se valora ahí, con tus exámenes delante.
2. Fisioterapia de suelo pélvico
Fortalecer un suelo pélvico hipotónico, o relajar uno hipertónico, es clave para mejorar la sensibilidad y reducir el dolor. Son dos trabajos opuestos y por eso hay que evaluar antes de mandar ejercicios.
3. Reeducación erótica y terapia sexual
El deseo en esta etapa suele necesitar más contexto, más tiempo y más estímulo explícito.
Trabajamos la comunicación con la pareja, para que deje de esperar la misma respuesta de antes y explore nuevas fuentes de excitación. También dedicamos espacio a la autoestima corporal: reconciliarse con la imagen del espejo es parte de la libido.
El modelo de deseo responsivo que describió la investigadora Rosemary Basson explica bien lo que pasa aquí. El deseo no aparece siempre antes del encuentro. Surge durante, en respuesta al estímulo placentero.
Como escribí sobre las relaciones largas: el deseo no siempre es la causa del sexo, a menudo es la consecuencia.
4. Tecnología erótica, sin tabúes
La tecnología erótica puede ser una excelente herramienta para despertar sensaciones que con la sola penetración ya no se alcanzan. Si hay menor sensibilidad, un vibrador potente puede marcar la diferencia en la calidad del orgasmo.
Qué esperar del proceso
La primera consulta dura entre 45 y 60 minutos y empieza como una conversación, no como un interrogatorio. Te pregunto por el motivo concreto y desde cuándo ocurre. Después, por tu historia médica y quirúrgica, la medicación actual y el sueño. Y por tu historia psicosexual y cómo viven la intimidad tú y tu pareja, si la hay. No espero que llegues con todo organizado ni que uses términos clínicos.
¿Me van a revisar? No en la primera consulta, y casi nunca después
Esta es la pregunta que más ansiedad genera, y la respuesta es clara: no realizo exploración física íntima en la primera consulta. En la inmensa mayoría de los casos tampoco es necesaria después.
Si en algún momento, por indicios clínicos, considerara que una exploración aporta algo, se habla contigo antes. Se explica el procedimiento completo y se pide tu consentimiento explícito. Nunca se hace nada sin que lo entiendas y lo decidas.
Para algunas pruebas prefiero derivar a ginecología, para que mi consulta siga siendo un lugar de palabra y terapia.
Al final de esa primera sesión te doy mis impresiones iniciales y, si procede, proponemos una ruta: qué exámenes hacen falta, qué se trata primero y con qué se combina. El plan se pacta contigo, no hay protocolos cerrados.
Quién te atiende
Soy el Dr. Fernando Rosero Mera, médico cirujano por la Universidad de La Sabana y formado en sexología clínica y salud sexual en la Universidad de Barcelona. Atiendo consulta privada de sexología clínica en la Clínica de Marly, en Bogotá, desde 2013.
En este tema concreto hay dos cosas que puedes verificar por fuera de este sitio. Fui tesorero de la junta directiva de la Asociación Colombiana de Menopausia, capítulo Bogotá entre 2020 y 2022. Y soy autor de Sexualidad en la menopausia, un libro para la comunidad de Editorial Panamericana. También fui presidente de la Asociación Colombiana de Salud Sexual entre 2017 y 2021.
Además de eso puedes revisar dónde me formé, qué he publicado y ante qué sociedades científicas respondo. Todo está fechado en mi trayectoria.
Condiciones relacionadas
- El dolor en las relaciones tiene tratamiento. El síndrome genitourinario es una de las causas del dolor durante la penetración, pero no es la única. Si el dolor empezó antes de la menopausia, o si es profundo y cíclico, conviene revisar el diagnóstico diferencial completo.
- Cuando lo que cambió es el deseo. Si tu motivo principal no es la sequedad sino la falta de ganas, ahí explico los frenos del deseo y cómo se evalúan, en mujeres y en hombres.
- Salud sexual femenina. El resto de las consultas que atiendo en mujeres, con la ruta de cada una.
Preguntas frecuentes sobre sexualidad y menopausia
¿Qué es el síndrome genitourinario de la menopausia?
Es el conjunto de cambios que produce la caída de estrógenos en la mucosa vaginal: se adelgaza, pierde colágeno y elasticidad, el pH se alcaliniza, lo que favorece infecciones, y la lubricación natural disminuye. Se manifiesta como sequedad, ardor y dolor durante la penetración. Es un cuadro clínico con tratamiento médico, no una consecuencia obligatoria de la edad.
¿Es normal que duela tener relaciones en la menopausia?
Es frecuente, pero no es normal, y esa diferencia decide el tratamiento. Que muchas mujeres lo vivan no significa que haya que resignarse. Si duele, hay algo que evaluar. Puedes leer más sobre el diagnóstico diferencial en el dolor en las relaciones tiene tratamiento.
¿Los estrógenos locales son seguros?
Los estrógenos locales en crema, óvulos o anillo actúan sobre el tejido vaginal y revierten la atrofia a largo plazo sin absorción sistémica significativa. La decisión de usarlos es individual y depende de tu historia clínica completa, incluidos los antecedentes que puedan contraindicarlos. Se prescriben y se controlan médicamente, nunca por recomendación de terceros ni por cuenta propia. Si tienes un antecedente que te preocupa, es exactamente la conversación que toca tener en consulta.
¿Cuál es la diferencia entre un hidratante vaginal y un lubricante?
El lubricante se aplica en el momento sexual y reduce la fricción durante un rato. El hidratante vaginal se usa de forma regular, no solo antes de una relación, y busca mejorar el estado del tejido con el tiempo. Son complementarios y resuelven cosas distintas. El tratamiento médico del síndrome genitourinario es otra conversación, y es la que se tiene en consulta.
¿Para qué sirve el ospemifeno?
El ospemifeno es un modulador selectivo de los receptores estrogénicos, y es una de las opciones del tratamiento médico del síndrome genitourinario de la menopausia. Como toda opción de esta lista, no sirve para todos los casos: si es adecuada para ti depende de tu historia clínica, de tus antecedentes y de qué otros tratamientos estés recibiendo. Requiere prescripción y control médico, y esa valoración se hace en consulta, no por lectura.
¿Se puede recuperar el deseo después de la menopausia?
Sí, aunque suele volver de otra forma. En esta etapa el deseo suele necesitar más contexto, más tiempo y más estímulo explícito. Funciona como el deseo responsivo que describió Rosemary Basson: no aparece antes del encuentro sino durante, cuando hay estímulo suficiente. Recuperarlo pasa por revisar hormonas y medicación, tratar el dolor si existe y rediseñar las condiciones. Si el deseo es tu motivo principal, mira cuando lo que cambió es el deseo.
¿Cambian los orgasmos en la menopausia?
Pueden cambiar. La menor irrigación sanguínea del clítoris y los labios reduce la sensibilidad, y eso se traduce en orgasmos que cuestan más o que se sienten distintos en intensidad. No significa que se hayan perdido. Significa que el mismo cuerpo necesita más estímulo, más tiempo y a veces herramientas nuevas para llegar al mismo lugar, y eso se trabaja en consulta.
¿La sequedad se arregla solo con lubricante?
No. El lubricante actúa en el momento y sobre la superficie, y es un aliado, pero la sequedad de esta etapa viene de un tejido que se adelgazó y perdió colágeno y elasticidad, y eso necesita otra cosa. El síndrome genitourinario de la menopausia tiene tratamiento médico local: hidratantes vaginales de uso regular, estrógenos locales en crema, óvulos o anillo, y el ospemifeno. Cuál sirve en tu caso depende de tu historia clínica y de tus antecedentes, y requiere prescripción y control médico.
¿Es inevitable perder el deseo en la menopausia?
No. La caída de andrógenos, sobre todo la testosterona, influye en el interés sexual, pero no es el único factor: el insomnio, las oleadas de calor, la fatiga, los cambios en la imagen corporal y la medicación que estés tomando actúan como frenos poderosos, y cada uno de ellos se puede evaluar. El deseo se transforma en esta etapa, y transformarse no es lo mismo que desaparecer. Por eso reviso el perfil hormonal completo y la medicación antes de dar nada por perdido.
¿Esto se puede consultar a distancia?
Sí. Atiendo en la Clínica de Marly, en Bogotá, y también a distancia.
Si quieres hablarlo
Si estás en esta etapa y sientes que perdiste algo que quieres recuperar, o si nunca te habías planteado si podía ser mejor, te escucho con atención y respeto. La menopausia no es un punto final; puede ser un nuevo y placentero capítulo.
Tienes dos formas de entrar, y las dos son válidas. Si todavía no te sientes lista para escribir, lee primero cómo es la primera consulta y decide después. Si ya quieres agendar, puedes escribir por WhatsApp sin contarme el motivo por adelantado: acordamos fecha y te explico duración, honorarios y modalidad.
Contenido escrito por el Dr. Fernando Rosero Mera, médico y sexólogo clínico. Consulta privada de sexología clínica en la Clínica de Marly, Bogotá.
Publicado el 26 de agosto de 2026. Última actualización: 26 de agosto de 2026.
Este contenido es divulgación clínica y no reemplaza una consulta médica ni constituye un diagnóstico. Los medicamentos mencionados se nombran por su clase o su molécula para explicar las opciones que existen, nunca como recomendación de uso. Cualquier tratamiento hormonal, local o sistémico, requiere prescripción y control médico individual.
Declaración de vínculos con la industria: entre 2020 y 2024 fui asesor médico externo de la línea de salud femenina del Laboratorio Asofarma Centroamérica y Paraguay, relación ya terminada, y participo en un estudio en curso sobre un derivado de la 5-fosfodiesterasa con la Clínica de Marly, Litaphar y el Centro de investigación clínica de la mujer. El detalle, con fechas y estado, está en vínculos con la industria farmacéutica.